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Del por qué casi todos mis pacientes me han escuchado hablar de Intensamente

Historias aleatorias, Psicología y psicoterapia / 2 de abril de 2022 2 de abril de 2022

En el año 2015 cuando Pixar estrenó Intensamente (Inside Out es el título original), mis dos sobrinos estaban en esa etapa de la infancia en la que los niños piden ver una misma película 275 veces… al día.

Fue así como llegué a recitar de punta a punta los diálogos del Lorax y a interpretar completa la banda sonora del Libro de la vida. El aprendizaje por repetición no es un mito, existe 😅 .

¿Qué hacía que una película pasara de ser “una más del montón” a ser “la elegida”?.

Sigo sin saberlo. Lo cierto es que para mis sobrinos Intensamente fue siempre “una más del montón”, no tenía ese “no sé qué”, pero conmigo, la historia fue otra.

Intensamente es mi elegida 💙 . La considero prácticamente indispensable y la mayoría de mis pacientes lo saben.

Frecuentemente, durante las sesiones de psicoterapia, hago uso de refranes populares, letras de canciones, películas, parábolas, memes… lo que sea que me sirva para transmitir de la forma más clara posible algún concepto que considere clave.

No llevo la cuenta con exactitud pero estimo que he usado ejemplos tomados de Intensamente unas 275 veces.

Y aquí te cuento algunas de las razones.

(Recomendación: si no las has visto o la viste en 275 pedacitos, por favor aparta hora y media para verla completa, no te vas arrepentir. Después regresas y sigues leyendo 😉 ). 

Nos recuerda lo importante que es dormir

Nada nuevo. Desde los griegos hasta Kandel, pasando por supuesto por Freud 🤓 hemos reconocido la importancia que tiene el dormir en nuestra salud mental y desde siempre nos ha interesado entender el enigmático mundo de los sueños.

No es que hayan abordado aspectos inéditos, sino que la forma en que lo hicieron resulta genial.

Podemos ver, por ejemplo, que:

En la vida los aprendizajes se consolidan mientras dormimos y la forma en que nos sentimos al aprender algo realmente importa.

Hoy en día se sabe que la memoria a largo plazo se alimenta no sólo de las miles de unidades de información que vamos recabando a lo largo del día, sino que estas unidades, desde el momento en que se generan, están marcadas con determinada carga emocional que quedará asociada a ellas durante mucho tiempo.

Por cierto, cuando uno va a psicoterapia y se compromete a realizar el trabajo personal necesario, logra matizar y en más de una ocasión, hasta cambiar, esas cargas emocionales (esto es publicidad) 😉 .

Mientras soñamos se cree que elaboramos experiencias con alto contenido afectivo, ya sean recientes o antiguas.

En las ocasiones donde nos muestran a Riley durmiendo, los primeros sueños están relacionados con las experiencias difíciles que enfrentó durante el día. Una de las hipótesis sobre las funciones de los sueños es precisamente que nos permiten elaborar las experiencias que nos han generado malestar.

Alegría no sabe esto, al menos no durante la primera parte de la película. De hecho cuando se despliegan estos primeros sueños “elaborativos”, desconecta el Panel de control para impedir que se continúen desarrollando. La cuestión es que Riley necesitaba soñar con esas cosas negativas y desagradables.

Culturalmente dedicarle tiempo a lo negativo y desagradable no suele tener buena prensa. Lo que nos lleva al siguiente punto.

Rescata el valor que tienen para nuestra salud mental las vilipendiadas emociones negativas

Para entendernos, llamo aquí emociones negativas a la tristeza, la rabia, el miedo… no las estoy juzgando u ofendiendo, es que necesito referirme a ellas de alguna manera 😉 .

Dependerá del hogar que a uno le haya tocado, pero suele ser más o menos común que desde muy pequeños se nos enseñe de forma explícita o implícita, que a las emociones negativas hay que evitarlas. Son poco deseables. Se ve feo eso de andar triste.

Y como si de un acto de magia se tratara, el adulto suelta al niño su “que feo te ves llorando”, esperando que el niño deje de sentir la tristeza que está sintiendo pero más importante aún, que detenga a la brevedad el correlativo llanto.

Nos manejamos muy mal con las emociones negativas propias y ajenas. Desde muy pequeños aprendemos a ocultarlas, que no es lo mismo que aprender a manejarlas, y con el paso del tiempo inevitablemente nos desconectamos de ellas. Cuestión  bastante problemática porque al más puro estilo Yin y Yang, las emociones negativas forman inevitablemente parte de nuestra vida.

Y pocas veces se logra andar por la vida ignorando los propios sentimientos y emociones sin sufrir las consecuencias, ya sea que estas se hagan evidentes en uno mismo y/o en los demás.

Una de estas consecuencias es que de tanto evitar sentir lo que se siente para ajustarnos a esa otra forma más deseable que demanda el exterior, nuestra capacidad para vincularnos genuinamente con los demás y con nuestra propia vida interior se va debilitando.

En la película varias veces las emociones negativas intentan hacer su trabajo.

Primero cuando el papá de Riley debe irse a trabajar de forma imprevista, Tristeza dice que cree que es su turno de tomar el control y Alegría no lo permite.

Luego, al llegar la noche cuando Riley debe dormir en el piso después de haber tenido un día cargado de momentos retadores, el papá no le presta atención por estar resolviendo algo del trabajo. Todas las emociones negativas quieren hacerse sentir, Alegría trata de impedirlo.

Furia le dice:

Déjanos manejar esto, no hay absolutamente ninguna razón para que Riley esté feliz en este momento.

Y así, como resultado del continuo intento por desconocer la importancia de las emociones negativas, en la insistencia de Alegría por evitar que Riley sintiera miedo, rabia, y en particular que sintiera tristeza, la niña deja de sentir cualquier emoción, buena, mala o neutra.

Es Desagrado quien lo enuncia  “Chicos ya no logramos que Riley sienta nada”.

Spoiler: volverá a sentir 🙂 pero Tristeza debe poder hacer antes su trabajo.

Quisiera desarrollar un poco más el rol que juegan los padres de Riley en el curso que toma la historia. Adelanto que me parecen padres suficientemente buenos en muchos aspectos 😉 pero no son perfectos (otra cosa que agradecer a los escritores 💓 ). Y sin darse cuenta promueven constantemente en Riley una especie de obligación de estar feliz que la distancia de sus verdaderas emociones. Emociones más que justificadas vistas las circunstancias.

Pero no será aquí donde me extienda sobre estos asuntos, será en otro artículo.

Doy paso al tercer y último punto.

Intensamente  es un manual sobre lo que debe y no debe hacerse cuando alguien atraviesa por un momento difícil

Estas enseñanzas se van deslizando a lo largo de toda la película, pero creo que somos muchos los que coincidimos en que hay una escena en particular que entrega brillantemente el mensaje: la clave está en validar las emociones. Lamentablemente, esta frase se ha convertido en un cliché, pero no le resta veracidad. Sigue siendo una verdad como una catedral.

La escena es así.

En un punto de la trama Bing Bong, el amigo imaginario de Riley, ve como lanzan su cohete al basurero. Junto a él están Alegría y Tristeza.

Bing Bong se desanima, se entristece, y en consecuencia ya no muestra interés en continuar con el viaje hacia la Estación central.

Alegría interviene, le dice que todo está bien, le hace cosquillas, le hace morisquetas. Nada de esto genera el efecto deseado en el elefante/gato/delfín. Alegría se hace a un lado con su cero en empatía 😐 .

Entonces Tristeza se sienta al lado de Bing Bong y comienza el siguiente intercambio:

Tristeza: Siento que se hayan llevado tu cohete, era algo que amabas y desapareció para siempre

Alegría: No lo hagas sentir peor

Tristeza:  Lo siento

Bing Bong: Era todo lo que me quedaba de Riley

Tristeza: Apuesto que tuvieron grandes aventuras con él (le sonríe)

Bing Bong: Sí, fueron maravillosas

Tristeza:  (Lo sigue escuchando, lo mira) Sí, es triste (pone su mano en Bing Bong, se abrazan, Bing Bong llora)

Bing Bong: (Visiblemente mejor luego de haberse desahogado)  Ya estoy bien (se incorpora y se reanuda el viaje)

Alegría: (Se acerca sorprendida y le pregunta a Tristeza) ¿cómo hiciste eso?

Tristeza: No sé, él estaba triste, sólo escuché 💙 💙 💙 .

Lo que debe hacerse cuando una persona atraviesa por un momento cargado de emociones negativas: lo que hace Tristeza.

Lo que no debe hacerse cuando persona atraviesa por un momento cargado de emociones negativas: lo que hace Alegría.

No genera ningún beneficio, ni con niños ni con adultos, buscar convencerlos a la fuerza de sentirse de una manera distinta a como se sienten, obligarlos a cambiar su emoción negativa por una positiva de manera forzada. Incluso cuando la intención es la mejor, esto no ayuda, al contrario, empeora. Lo que sí ayuda, y mucho, es ofrecer el espacio y el tiempo para que el otro pueda validar lo que siente (nota: cuando se trata de niños es necesario ayudarlos a identificar lo que sientes, ellos todavía están en proceso de construcción y no tienen todas las herramientas para nominar lo que les ocurre). El sentirse escuchado, escuchado con atención, puede hacer toda la diferencia. Y si además se puede brindar el abrazo correspondiente, la perfección está servida 🙂 .

El resto de las ideas las seguimos revisando en otra ocasión.

Muchas gracias por leerme.

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